Me encuentro en la tesitura de como seguir, hay tantas cosas que contar y tan pocas palabras, que intentaré empezar como terminé en el trabajo anterior. “Manos que ayudan son más bendecidas que manos que rezan” (Said Baba), por esto, me agarro a toda la “Emuná”, que soy capaz para comunicar el “Abra Kadabrá”, y que se manifieste el “Amén” que desean mis distintos niveles del Alma.
He aquí un punto importante que mencionar, y es el ser consciente de los límites que exponen la realidad, en los cuales nos generan encrucijadas ya pactadas por el Alma superior “Neshamá”. De esta manera generemos un cómo, que nos lleve a nuestro crecimiento dentro de la experiencia.
A través de este sistema de experiencia se pasa de la CONSCIENCIA a la CONCIENCIA, ya que la Consciencia la podemos definir como el darte cuenta de una limitación, situación conflictiva, o realidades que no gustan, ya sean propias o de otros. Y la Conciencia (DAAT), como se aplica esos cambios en la realidad cotidiana, para que se produzca una transformación de los hechos y se pueda crecer en la propia experiencia.
El crecimiento se produce con un vaciado en las dimensiones inferiores del Árbol (Netsaj, Hod, Yesod y Maljut), es aquí donde, al descargar genero un vacío para volver a ser llenado. Produciendo un pulso constante “Tzim-Tzum” (Ritmo respiratorio primario, pulso o respiración), que permite la comunicación de dentro a fuera y de fuera a dentro.
Un ejemplo claro se produce con cualquier adicción, desde la comida, deporte, relaciones, sustancias toxicas, compras etc…, cualquiera de nosotros que estemos en un tipo de adicción, por pequeña que sea, lo primero que hay que hacer es identificarla. Esto es harto complicado si no trabajamos la voluntad “Emuná” y somos humildes en aceptarlo, porque de lo contrario entra un mecanismo de autoengaño que genera soberbia como medio de rectificación de la misma, la cual desemboca en un desequilibrio del nivel del alma afectado, sufriendo un dolor proporcional al daño ejercido.
Como decía Ione Szalay, solo hay dos formas de resolver un problema, por el autoengaño de la mente, pensando que existen mil soluciones, o “hakadosh baruj hu”, esto implica que, si no se acepta que el libre albedrío solo existe en una proporción muy limitada, se sufre para crecer en la experiencia, por lo tanto, se puede elegir el “cómo” vivir la experiencia pero no lo que se tiene que vivir.
Según este planteamiento, podemos decir que la adicción está para eligir cómo vivirlo y crecer poniendo en marcha el “cómo”. Entonces en la acción vivimos la experiencia, y al descargarnos nos llenamos para crecer en el Kli, esto es Conciencia, hacer carne la consciencia en la realidad de los límites más duros de la 3D.
Rendición igual a bendición, pero sin resignación, porque se pueden aceptar los límites que nos hacen parar y reformular los cómos, para refinar y vivir con más sutileza e intuición el día a día.
Me rindo y bendigo el plan de la Neshamá la cual a pactado, el día que voy a vivir una nueva experiencia en la materia, a través de quien voy a nacer, cuando voy a desencarnar, cuantos hijos voy a tener y que cantidad material voy a disponer para vivir mi mejor experiencia.